Archive for December, 2007

De narices…

Anda todo el mundo trasegado entre envío de postales de Navidad y Año Nuevo, envío de ’sms’ felicitando el Año Nuevo -a cual más original-, e-mails con la misma intención, balances personales del año transcurrido, compras especiales, villancicos, pastorets, empachos de turrones y abrazos de reencuentro cuando no de despedida. Parece ser que es estas épocas estamos obligados a vestirnos con un velo de falsa felicidad y bondad abarcándolo todo, pudiéndolo todo. Mil propósitos de cara al nuevo año, mil olvidos de cara al pasado. Las mismas preguntas formuladas sin respuesta nuevamente quedaran. Y ¿ quién no ha visto al ‘Home dels nassos’ el último día del año?

No nos engañemos. No hay año bueno ni año malo. Y en cuanto a bondad, por mucho que abarque nuestra sonrisa, la justa gastamos. Ni más ni menos. ¿Feliz año nuevo? !Feliz vida! cabe desear; aunque como siempre solemos conformarnos con las migajas y el consabido consuelo de tontos. Qué no me sirvan la felicidad a plazos, año tras año, con vencimiento a día dos de enero. No sirve ni consuela. Unos suman y otros restan. Yo me oxido con el tiempo y creo comprender que toda la felicidad cabe en un preciso momento de la misma manera que las desgracias nunca vienen de una en una; de tres en tres dice un buen amigo. En cuanto a las fiestas cuando más paganas son, mejor que mejor, y la navidad, fin de año, año nuevo, reyes magos y demás monsergas nos abruman y aburren tanto o más que los trescientos sesenta y cinco días (si llegamos) que están por estrenar; esperando con felicidades afiladas y punzantes desgracias que les llegue su hora para repartir. ¿Reyes Magos? Aquí quien parte y reparte son Vida y Muerte. El calendario juliano si más no me parece una broma de mal gusto, un constante recordar de que somos animales de costumbres; y cuando te acostumbras a algo, si más no, algo muere en tu alma, algo deja de existir.

Sed felices.

Kahlo

He saboreado en los Ángeles a Frida Kahlo y me he sentido por unos instantes feliz. El primer trago ha sido entero sin respirar, Kahlo ha llenado mi boca y una explosión de matices dorados ha recorrido mi paladar al ingerir tan añeja esencia. Un momento sublime, a mi entender. El vaso vacío y ella pintando en mis entrañas. Frida a dejado huella en mí, sin llegar a ser obstinada me ha impregnado el paladar de un intenso sabor color pasión que ha perdurado durante tardíos minutos hasta desvanecer lentamente sus suaves tonalidades tostadas. Ámbar la define. El segundo trago ha aromatizado con sus destellos de ámbar los últimos resquicios de una noche sedienta de encontrar un punto de equilibrio entre los prejuicios culturales y la residencia eventual; Kahlo, pasando la frontera entre México y Florida ha materializado su espíritu haciéndome sentir pintor de esbozos maltrechos. Unos breves momentos de huella pictórica postrados en mi ser. Aunque, si ya es posible bebernos el alma… ¿qué más nos queda por hacer?

http://www.doradopizzorniandsons.com/tequila/

cerrado por navidades.

navidades.jpg

+ Silencios

Este rincón se escribe en silencio, sin duda alguna. Se escribe en el silencio de las noches cuando la única luz que alumbra el pensamiento atenúa con sus sombras el alcance de las palabras. Se escribe en el silencio de una habitación perdida en el mapa mientras el mundo gira constante en su devenir, lejano a todo acto desprendido por mí. Este rincón se escribe en los silencios de un cigarro en un amanecer o un atardecer, en los silencios momentáneos antes de desvanecerme entre los sueños, en el silencioso amanecer de cualquier día laboral, en los silencios de una siesta festiva o en los silencios que por sí mismos yacen en mí y se desprenden levemente hasta caer en este saco roto que va amontonando silencios de mi vida.

No me quejo. Es lo que busco, encontrar mis silencios y dejar que recreen una partitura todavía por determinar. Trazar una línea en el tiempo cuya huella sea borrada silenciosamente sin más. Las lecturas, con toda seguridad, sean del mismo modo silenciosas, no hay carencia de ruido, no hay carencia de sonido ni de musicalidad en mis palabras, existe un silencio que habita en mí del cual me desprendo silenciosamente sin más determinación que el propio silencio formado.

Algunas veces, tanto silencio abruma ensordecedor.

A lo lejos…

A lo lejos mientras duermo vislumbro la desnudez de tu cuerpo arropada entre mis sábanas, solitarios paseos en el eco de un llanto distante se me antojan cercanos arrullando y meciendo entre mis brazos la ternura de una sonrisa que la distancia me clava como puñal ardiente en pleno corazón. La añoranza me viste cuando tus sonrosados mofletes se me aparecen mientras chapoteas en el agua la curiosidad que fluye de ti. Abrazarte, abrazaros, es el deseo mantenido en espera. Cuando pasen los días el deseo permanecerá a la espera de otras lejanías a sufrir y el abrazo vivirá su momento antes de desvanecerse en agradecida sensación de un recuerdo.

Me faltas tú, me falta ella. Lo efímero se crece eterno.

Y si me desvisto, si me despojo de toda prenda que viste mi sociabilidad, solo un deseo aparece… estar cerca de vosotras, teneros cerca de mí.